6 de julio de 2022

LA ESENCIA DEL PACTO HISTÓRICO

                                                                SIN RODEOS       

 

La esencia del Pacto Histórico

 

Por Jaime A. Fajardo Landaeta

e-mail: jaimefajardolandaeta@gmail.com

Twitter: @JaimeFajardoLan

 

Resulta de la mayor importancia detectar y poner en evidencia la aparición de actitudes de dudosa honestidad política, con vehemencia si surgen entre los llamados a dar ejemplo y a evitar la repetición de prácticas clientelistas y de desconocimiento de las capacidades de quienes se la han jugado por el cambio que representan Gustavo Petro y el Pacto Histórico.

 

Debe quedar bien claro que el Pacto Histórico es un proyecto político que se fundamenta en la real concreción de los principios básicos de la democracia participativa consagrados en nuestra Constitución. Además, recoge los anhelos de las mayorías colombianas de sentirse gobernadas por un líder que las represente y logre las grandes transformaciones largamente aplazadas. Porque nos han impuesto infinidad de propuestas gubernamentales encaminadas, en su gran mayoría, a favorecer a quienes detentan el poder, mientras los sectores vulnerables y excluidos permanecen al margen.

 

Será un esfuerzo colosal, y de largo aliento, consolidar los objetivos del Pacto Histórico, al tiempo que deberá ejecutar acciones inmediatas para encaminar su misión hacia un futuro de goce ciudadano y de logro de los resultados esperados. Luego del empeño inicial, en estos cuatro años de gobierno, tienen que quedar sentadas las bases para la Colombia en paz, con equidad, fortalecida en sus instituciones, y con el logro de una amplia participación ciudadana en la toma de decisiones.

 

Para alcanzar estos ambiciosos planes se requiere de acuerdos y consensos generosos, que propicien la unidad entre los colombianos. Se podrá entonces integrar a muchas fuerzas de diverso matiz para que aporten y participen en la formulación de las propuestas de cambio. No se les pide que renuncien a sus principios políticos e ideológicos. Se trata de que todos trabajemos en unas iniciativas que le pongan fin a la exclusión y la inequidad, que se desate una gestión seria de lucha contra la corrupción y por la libertades políticas y democráticas, para instaurar al ser humano en el centro de dichas conquistas.

 

Estos planteamientos permiten reafirmar las siguientes tesis: 1. El Pacto Histórico no es el Acuerdo Nacional, es quien lo convoca en cabeza de su líder Petro Gustavo y que busca una gran confluencia de partidos, organizaciones y liderazgos para hacer posible las transformaciones anheladas, que tendrán escenarios de expresión y materialización como el Congreso de la República.

 

2. El pacto Histórico debe combatir las prácticas excluyentes, los asomos de totalitarismo, corrupción y de liderazgos impuestos, y mostrarse muy respetuoso de las alianzas y del contenido de los acuerdos alcanzados. La solidez de sus bases políticas e ideológicas le permite diferenciarse de sus aliados, pero no puede olvidar el compromiso de esforzarse para que la profundización de las trasformaciones y cambios no queden a mitad de camino; que el proceso se convierta en una verdadera revolución democrática en marcha.

 

3. Es muy conveniente que el ciudadano de a pie conozca y participe en el debate de las diversas propuestas de gobierno que agita el presidente electo para acrecentar el compromiso generalizado con el cambio que se plantea.

 

Por último, para el caso de Antioquia es necesario formular un llamado a respetar los acuerdos que permitieron éxitos tan notorios como el de llevar a las urnas a casi un millón de votantes por el entonces candidato Petro, en segunda vuelta electoral. No hay razón para desconocer a los artífices de este logro; entendemos que existen líderes y dirigentes que pueden ser punto de atracción de sectores claves para la construcción del Acuerdo Nacional en la región, y que se deben reconocer liderazgos que carecen de capacidad para consolidar otras alianzas, tarea que pueden emprender, con solvencia, los primeros.

 

El aporte que ha realizado el bloque de Liberales con Petro,que mucho antes de la primera vuelta señalaron: estamos aquí presentes, al igual que otros sectores de este y otros partidos y movimientos, es clave en la definición de la ruta seguida. En consecuencia, el llamado es al respeto para poder construir la unidad que se persigue desde el nivel nacional.

 

Por esa razón apoyamos al señor gobernador en la defensa del liderazgo político que debe ejercer en relación con las acciones inmediatas derivadas del llamado empalme gubernamental con el departamento de Antioquia, cuyos mecanismos se terminaran de concretar al regreso del electo presidente Petro al país, tal y como él lo acepto. 

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